lunes, 17 de abril de 2017

ASESINOS POR NATURALEZA


Escribe Kety Mangione
Post, por K.M. 17/04/2017

Que horror dijo Baby Echecopar, mientras todavía resonaban sus dichos,  que cantaba el himno nacional cada vez que golpeaban a un manifestante los gendarmes de la Panamericana y que las chicas de 12 años provocan a los violadores. Que barbaridad dijo Mirta L. sin recordar que no hace mucho le dijo a una actriz que hacia ella para provocar la ira de su pareja y que él acabase  cagandola a trompadas o  a un conocido modisto gay "si no tenia miedo cuando adoptase un hijo de tentarse y violarlo". Como puede ser dijo el kirchnerista que quería cagar a trompadas a la mujer de Macri o le deseaba la muerte a la hija de 5 años. Como pueden ser? decía el Macrista que trata de yegua hija de puta y le desea la peor muerte a Nancy Dupla, por sus opiniones o convicciones políticas. Esto no tiene solución opinaba el juez que dejo libre al asesino de Micaela Gracia y también el juez y el fiscal que tardaron 7 años en llevar a juicio al asesino de Balbo y de su hermano. Hasta donde tenemos que llegar preguntaron las vecinas de un barrio de Almagro o de Boedo o de San Antonio de Padua, que hasta hace  un par de días condenaban más la condición de militante de Micaela Garcia que su vejación y asesinato. Horror es poco decían los padres de los animales que empalaron, violaron y mataron a una pobre chica que también convirtieron en victimaria en lugar de víctima.
No es el fútbol, no es el machismo, no es la maldita policía, ni los militares, ni los políticos, ni la dirigencia, no es el que ejecuta, no es el que vemos.
Somos todos, complices, participes, sin nuestro aporte estas cosas no serían posibles.
Todos queremos justicia, una justicia a medida, una justicia que se corrompa a nuestro antojo.
Si no hay ley, si no hay compromiso, si no hay consciencia, ni respeto, ni educación, no habrá nada.
Nadie pide el estado de derecho.
Todos pedimos justicia, ante lo que sucede, con el numero puesto.
Nadie se compromete, empezando por matarnos entre nosotros, por pelearnos y destruir amistades de toda una vida por política, por religión, por el fútbol.
Pedimos la vida de cualquiera por cualquier cosa.
Nos desfenestramos entre nosotros, este es un negro de mierda, este es un planero, esta es puta, este se la come, este es inmigrante y así estamos.
Seguimos yendo a canchas sin visitantes y aún así nos matamos entre nosotros, los asesinos están sueltos porque la justicia esa misma a la que se le quiere otorgar el poder de bajar la edad de imputabilidad, no funciona, son una manga de corruptos, y todos los que miran, y todos los que no hacen nada son tan soretes como ellos, los barras, los punteros, los policías, los intolerantes, los que justifican, los que creen que por poner a Cristina hablando mal de los maestros, dejan en buen lugar a los que reprimen a los maestros ahora y suavizan las palabras incoherentes de Michetti. Lo que esta mal, esta mal aunque lo hagan todos y lo que esta bien, esta bien aunque no lo haga nadie.
Este horror romano de este pobre chico arrojado al vació, es la confirmación de lo enfermos que estamos y da cuenta de nuestra inmoralidad, no tanto por la acción si no por la omisión.
El negocio no puede parar y nosotros somos tan infradotados que no podemos dejar de ser parte del circo. Si no, no se entiende como no podemos dejar de ir a las canchas, donde hemos llegado a aceptar como normal que no haya visitantes!
La esclavitud ha podido con nosotros, nos manejan los amos, los barras bravas, los violentos, los corruptos, los jefes para los cuales tenemos que tener el teléfono siempre conectado, los que nos venden la merca, los sindicalistas, los coimeros.
Vamos como un rebaño de idiotas a que nos maten, a que maten a nuestros hijos, mientras nos amacijamos  entre nosotros, nos calificamos entre zurdos y diestros, entre gronchos y gente de bien, entre nacionales y extranjeros, entre maricas y machos y putas y chicas "normales"
Emanuel Balbo ya no está. Lo matamos entre todos, no me extraña, porque somos de poner la foto de la bandera de Francia cuando mueren 5 pobres personas, pero no ponemos nada de Siria cuando matan a 5000, entre ellos 4000 son niños inocentes u otros tantos muertos en las aguas gélidas del Mediterraneo, o cuando los refugiados son apaleados en medio de la indigencia mas rastrera.
Demasiado horror, demasiada indiferencia, a nada bueno pueden llevar, esto dará material para unos cuantos días, pasarán hasta el cansancio las imágenes de ese pobre chico de 22 años cayendo al vació, y nos advertirán que las imágenes son muy fuertes. Pero nadie nos advertirá de lo fuerte que es ver a toda la gente que lo empuja y a los miles y miles de hinchas festejando al final del partido.
Solo despertar nos hará humanos.
Emanuel descansa en Paz, ya estás fuera de esta barbarie sin limites!


jueves, 26 de enero de 2017

BRAIAN Vs. JENIFER

O lo que sería el doble mensaje permanente.

Escribe Kety Mangione
Post. K.M. 26/01/2017

Que levante la mano aquel que nunca se fue de vacaciones dejando un tendal de deudas, o simplemente arreglando el viaje en cómodas cuotas, o él que no  se compró un televisor, un equipo de música, unos parlantes super potentes, mientras las expensas estaban rojo vivo, o las paredes sin pintar o el alquiler o la hipoteca sin pagar. Que levante la mano el que nunca se compró un par de zapatillas o un jean de marca, para sí, para su pareja, para un hijo, nieto o sobrino, mientras el limite de la tarjeta sacaba chispas. Que levante la mano el que no conozca a alguien que se compra o se cambia un coche por un barco tremendo pero tiene la casa sin terminar o se sabe que debe plata, quién no conoce a alguien que le regalan o le prestan una casa para salir de un momento complicado y se van de vacaciones, se compran todo tipo de boludeces y ni siquiera pagan los impuestos? Quién no conoce a un empresario que no paga las cargas sociales pero va dos veces por año a Europa y se cambia el coche todos los años y sus hijos portan teléfonos de última generación y van a colegios por donde nosotros no podríamos ni pasar por la puerta? que para ahorrarse impuestos mandan su dinero a paraísos fiscales (claro el dinero es de ellos, pero los impuestos son de todos) Quién en  estos tiempos no conoce algún argentino que vive en el exterior, trabaja 6 meses y los otros 6 meses se va a Argentina mientras en el extranjero le depositan el subsidio por desempleo? Quién no conoce a alguien que trabaja por su cuenta y no aporta un carajo y tiene un I Phone 7 y se va de vacaciones  donde se le canta el orto y vive en dudosas condiciones de comodidad, higiene y regularidad de pagos?
Yo conozco a muchos, una de ellas soy yo, que alquilo, que tengo un celular que me costo 450 euros y que todos los años me endeudo hasta las pelotas para ir a Argentina, o para publicar un libro, o para hacerme un implante o para comprarle un teléfono a mi nieto o ayudar a mis hijos, en sus viajes, en sus deudas, en sus compras en sus problemas o en sus fiestas.
Entonces porque está mal que el Braian o la Jenifer tengan un teléfono de 14,000,00 pesos, lo cual me parece un disparate para Jenifer de Berazategui y para Jenifer Lopez, pero eso no tiene nada que ver con que tenga la pared sin revocar o con que se quejen del precio de la luz o del kilo de asado, todos los ejemplos que dí antes es de gente que conocemos, y repito una de esas soy yo, y que? y si me quejo del precio desorbitado de la luz y de la inflación, y del precio de la nafta. Porque hay que presuponer que determinada gente no tiene derecho, que antes de comprarse un teléfono y hacerse una selfie tiene que revocar las paredes o no quejarse. Quién dice que toda esa gente vive de un plan? quienes somos para decirles en que gastar su dinero?
Porque eso no es privativo de los Braian y las Jenifer, todos hacemos ese ejercicio en forma permanente. sacamos cuentas con el dinero ajeno, presuponemos, prejuzgamos, pero siempre nivelando para abajo, pobres contra pobres, nos brota la  xenofobia y el  racismo,
nos brota el eterno cabecita negra, nos brota que los inmigrantes europeos eran buena gente y salvadores de la patria y los americanos de nuestras fronteras unos ladrones, oportunistas e impresentables.
Por eso cuando vemos un cartel como el que ilustra esta nota, nos emocionamos hasta las putas lágrimas, y lo compartimos y decimos mira que bien, todavía queda gente buena que quiere trabajar por nada, etc. etc. Claro siempre y cuando el tipo (que seguro estaba muy necesitado, pero no es ni tan santo ni tan ignorante, y logro el impacto deseado) que  mirá que bien, porque no puso soy maestro y doy clases particulares por 20 pesos la hora, o soy ingeniero y hago planos por 150 pesos, o soy peluquero y corto el pelo  por 25 pesos y me pueden pagar en cuatro cuotas, o hago mensajería con mi coche cobro 15 pesos por envió en capital y provincia y me pueden pagar a fin de mes con un cheque a 90 días. En ese caso hubiesen salido todo tipo de voces y nada conmovedoras, y está muy bien, porque el trabajo hay que valorizarlo, pero entonces no seamos hipócritas de mierda, solo porque no nos toca el culo a nosotros, porque seguro a los limpia vidrieras, que son autónomos, o pertenecen a una empresa no les debe causar ni puta gracia  el cartelito de los cojones.
Esto es más o menos como lo de Mujica, divino el viejo que vive como un mendigo, pero yo te voto a la derecha porque no quiero que los mendigos como Mujica se vengan a instalar en mi parcela de confort.
Va siendo hora que saquemos los trapitos al sol, o simplemente tengamos la valentía de dejarlos a la sombra y nos metamos nuestras tristes y mediocres opiniones en el forro del orto.
Que cada quién es libre de hacer con su porción de vida, dinero y de tiempo lo que buenamente pueda, siempre y cuando no delincan (que no la hacen cobrando un plan claramente) que para delinquir no hace falta ser un pobre desgraciado, solo hace falta contar con la ayuda de los soretes que se enriquecen permitiendo que los narcos, los asesinos, los chorros, los violadores, los golpeadores, sigan sueltos. Ojo cuando pedimos justicia, si los que la imparten están podridos, la linea para que pasemos de victimas a victimarios es muy débil, pero muy.
Tendríamos que abrir mas los ojos y cerrar más la boca. Pero parece que eso nos cuesta mucho.

viernes, 2 de diciembre de 2016

JUGUETES ROTOS

Resultado de imagen de fotos de juguetes rotos




Escribe Kety Mangione
post. por K.M. 02/12/2016


Ay Ay como somos, como no nos esta dado el poder de reacción. Andamos como juguetes a pilas.
De repente alguien acciona el on y entonces nos movemos, hacemos ruidos molestos o agradables, que de tanto repetirse también se vuelven molestos, pero alguien aprieta el off y ya esta, volvemos a la caja hasta el próximo on, quizás también podríamos compararnos con  los antiguos muñecos manejados por un  ventrílocuo, encargado de animar a su partener según sus ideas, ahora gracioso, ahora sensible, ahora grosero, ahora ético, aplausos, saludos y hasta la próxima función.
Con las tragedias con las que empatizamos también pasa lo mismo, hablamos, lloramos, nos emocionamos, tomamos partido, nos indignamos, hasta que llega el off, mas temprano que tarde.  Pero nada, no cambia nada, porque lamentablemente no cambia ni aún con la tragedia propia, con esa anónima que solo conocen unos pocos, pero que marca un antes y  un después en nuestras vidas. Todo sigue igual o  peor, no hay reflexión, no hay un resultado a la ecuación de dolor.
Particularmente yo me conmuevo con estas cosas, pero mi cabeza dispara hacia otros hechos, por ejemplo cuanto debió lamentarse la esposa del director técnico del Chapecoense, por no haber revisado la documentación de sus hijos y darse cuenta que uno de ellos  no tenía el pasaporte, cuanto habrán discutido en el aeropuerto dándose la culpa uno al otro, cuanta amargura se habrá generado en esa víspera de tanta muerte,  por ese olvido IMPERDONABLE, incluso imagino una discusión con ese hombre que quería ser acompañado por sus hijos y no pudo ser, pienso que esos últimos minutos los perdieron peleando, buscando responsables y quizás ni se despidieron. Pienso en los que viajaban alegres unos, preocupados otros porque estaban distanciados de un amigo, de un familiar, de un amor y se prometieron que a la vuelta lo solucionarían. Pienso en todos nosotros que consumimos hasta agotarnos, detalles tan dolorosos como macabros, y vamos viendo como siempre el dinero, el egoísmo, la locura aberrante que nos domina en cualquier terreno de nuestra vida, se apodera de cada situación cotidiana, simple o extraordinaria.
Y nada, no aprendemos nada.
No salimos a revisar nuestra historia reciente, no enmendamos nuestros estúpidos errores y no somos capaces de  sacamos de encima esa daga que nos atraviesa.
Nada, no aprendemos nada.
Proclamamos campeón a un equipo que no puede disfrutarlo, al mismo que hubiéremos insultado sin clemencia como hincha o como rival, porque es así, porque así es el deporte y la pasión en general, pero la muerte ah la mágica muerte tiñe todo con su halo y todos somos uno, con ellos, con los otros, con lo que no conocemos.
Nada no aprendemos nada.
Pasa igual con todo, solo sufrimos poco y mal, para afuera, y siempre y cuando empatizemos u odiemos,  lo que toque, según nuestra chata visión del lado en que nos colocamos por elección y/o inducción.
No aprendemos nada.
Seguimos aferrados a nuestras pequeñas parcelas de estupidez, de orgullo, de irracionalidad.
Esperando, quiero creer que inconscientemente, que pase alguna tragedia, para arrepentirnos un ratito, de los silencios, de los desplantes, de los orgullos, de los olvidos, de la memoria selectiva.
Nos dura poco, como todo, en esto también funcionamos como juguetes rotos, porque para poder seguir llorando y conmoviéndonos  con las tragedias ajenas, necesitamos perdonarnos. Necesitamos olvidar que ese día, el que perdimos a alguien real, nuestro, amado, habíamos discutido por una pelotudez, o habíamos dejado de hablarle por vaya a saber que razones o no habíamos estado atentos a sus necesidades,(todo en pasado, todo en potencial)  tan ocupados en hacernos daño estamos, que siempre dejamos que el destino haga lo suyo, así podemos rasgarnos las vestiduras pensando en todo aquello que no hicimos bien.  Así y todo "Nos dura poco."
No aprendemos más.

martes, 23 de agosto de 2016

DALE QUE VA




Escribe: Kety Mangione
Post. por K.M. 23/08/2016


Hay momentos bisagra en la vida, lo sabemos, lo tenemos claro, los de este lado del mundo, los que hemos tenido la suerte loca de nacer y tener un techo, un plato de comida y hasta en el colmo de la fortuna acceso a la educación y a la salud.
Estoy pasando por uno de esos, desde el mes de mayo pasado, donde como saben los que me siguen (y los nuevos se están enterando ahora) tuve un ICTUS (o ACV) , que resultó ser leve y gracias a eso paso a ser mi bisagra tardía, pero esta vez de verdad, porque si algo he tenido a lo largo de mi vida fue un antes y un después de, muchos de ellos me ayudaron a girar 180º no siempre con los resultados deseados ni en la dirección correcta y muchas veces el viraje casi me tira a la mierda.
Ahora es distinto, porque? Y será porque estoy más vieja, porque me volví inmune a la estupidez humana, a la mía por sobre todo, deje de ser contestaria, de buscar protagonismo con personas (incluso muy cercanas y queridas) ese momento que dura lo que dura un tuit o un comentario de facebook, por sobre todas las cosas, porque ya es imposible encontrar un punto de coincidencia, un término medio, algo que no se vaya permanentemente a los extremos. Ser testigo presencial de frases moralistas emitidas por sabiondos y suicidas a los que uno ha visto allá cerca y hace tiempo, practicar activamente el choreo oportunista en las empresas del estado, el acomodamiento, el ñoquismo, la violencia de género de ellos y ellas y hacia sus propios hijos.
Es muy loca esa mezcla que producen estas nuevas tecnologías y esta loca forma de vivir , de hijos, padres, exces de todas las índoles, de resentidos y arrepentidos, de sonrisas de plástico mezcladas con frases de auto-ayuda, de todos para todos y todos contra todos. Todo bastante choto sinceramente, pero evidentemente necesario.
Alejarme un poco de toda esa participación, por propia voluntad, a veces, lo reconozco, me he tentado, pero viendo que hay tanta gente crispada, agazapada, mal informada, que se tira de cabeza para empezar una absurda polémica, me he llamado inmediatamente a silencio, decía que todo ese tiempo tan preciado que me demandaba la contienda de mensajes y todo lo que tenia que dosificar a la hora de entrar en una de ellas, dependiendo de quién tiraba el primer dardo, empecé a observar otras cosas, muchas horas sola en consultas de médicos de todo tipo, y sin poder hacer lo que siempre hago, que es leer, (la isquemia facial no me lo permitía) me hacia revisar el teléfono una y otra vez, en busca del museo de novedades, pero 5 minutos sobraban y ahí uno entiende un poco la importancia de los limites, y la maravilla que es poder reconocerlos.
Pero no es este el tema en cuestión, es solo que vuelvo en forma recurrente, porque no deja de asombrarme lo que somos capaces de hacer, machacados hasta el cansancio por los distintos comunicadores de turno.
Lo que en realidad note es la innumerable cantidad de veces que estoy apurada sin motivo alguno, que me siento incapaz de esperar mi turno en un lugar, aunque no tenga absolutamente algo mejor que hacer, la enorme necesidad de devorar el tiempo, que de por sí se va sin que lo echen y no vuelve cuando lo llaman. Me di cuenta que una de las palabras que repito (repetía) al día, con mis nietos, es DALE, lo digo sin pensar, automáticamente, sin motivo, solo en contadas ocasiones es necesario, les digo dale entren, dale salí del baño, dale vengan a merendar, dale ponete los zapatos, dale toma la leche y así podría seguir con una interminable cadena de DALES, que por otro lado me digo a mi misma, aunque no en voz alta, me apuro para desayunar con mi dale interno, para ir a comprar, lo digo cuando paseo a mi perro, -dale Pilu hace caca, dale Pilu entra-, cuando contesto un mensaje en señal de aprobación digo DALE y me lo estoy cuestionando que ya es algo, por lo menos ahora en estos momentos y estos días soy absolutamente consciente cada vez que lo digo, y reculo, busco otra manera, quizás estoy llegando tarde a todos lados, no mucho, unos 10 minutos tarde, cosa que antes me parecía imperdonable, pero es el tiempo que tarda mi nieta mayor en querer amarrarle la cuerda al perro, o mi nieta pequeña en ponerse ella sola los zapatos, cambiados de pie, pero solita, o el que yo misma pierdo en volver a entrar a casa porque en lugar de tener todo controlado, me olvido la billetera o los anteojos de ver de lejos o los de cerca, o los dos.

Lo que tiene de bueno es que no entro puteando, voy y los busco y ya está.
Y si bien siempre priorice a mis amigos y familia, ahora tengo un ritmo de prioridades distinto, llamo a los que me llaman, le escribo a los que me escriben y llamo y le escribo a los que siento que más lo necesitan me llamen o me escriban ellos a mi.
Parece ser que estar en el corredor de la muerte, aunque vivito y coleando, si zafas, tiene sus ventajas, aunque 3 de 4 días seas la de siempre, y corras aunque no haga falta, y digas dale dale, y hagas un esfuerzo enorme para no contestarle a un montón de masa humana que no entendió nada, que les pasa de todo y todo no sirve para que bajen un cambio, que no se cansan de decir una cosa y hacer otra, que nunca se paran a pensar que le hacen a los otros todo aquello que a ellos le molesta.
A estas alturas, no sé, un metro ochenta por lo menos o cuatrocientos sobre el nivel del mar, algo habría que aprender, no se, a no ser hipócritas o a no publicarlo, a reconocer los limites de lo que es publicable, a darse cuentas que no somos eternos, que no es necesario irse a tierras lejanas y ayudar niños mutilados, que basta con empezar con los nuestros, los propios, los necesitados que tenemos cerca, educándolos bien, dándole apoyo, confianza, mostrándole el mundo real, dándole herramientas para decidir y elegir y por sobre todo predicando con el puto ejemplo. No hablo de perfección. Solo hablo de cosas pequeñas, de poder apoyarnos en argumentos válidos, sin exagerar, sin caer en la cosa trágica, -yo a tu edad.-!!.....solo relajarse, solo ser conscientes de lo efímero que es todo, que nos acostamos en abril y nos despertamos en agosto y con el mismo argumento, que nos escondemos y refugiamos en nuestras absurdas creencias, políticas y religiosas para justificar casi todo, y que nos sonreímos casi triunfalistas cuando se cumple el peor pronostico, pero que nosotros mismos hemos sostenido y apoyado, como si ese cumplimiento de horror fuera el pase a un túnel inmundo, lleno de lodo y alimañas, que por el solo hecho que lo hemos vaticinado, no nos mancha, ni nos toca.
La memoria, la bendita memoria, tan sabia como la naturaleza, hace que recordemos con precisión casi milimétrica algunas cosas y borremos otras como si nunca nos hubiesen ocurrido. Creo que tiene que ver precisamente con el opuesto a lo hoy tenemos como modo de vida, la inmediatez, la saturación de información, que en general consumimos en soledad, hace que no registremos, solo miramos, en ese mirar obviamos detalles, no contextualizamos, no vemos y entonces no recordamos. Sin embargo un adulto puede recordar hechos puntuales y recrearlos con el solo hecho de pensar con quién estaba cuando ocurrió, el otro, los otros son parte de nuestra memoria, los sentidos, todos, nos llevan a rememorar  y a recrear, con los olores, los sabores y la voz, eso que cada vez se va perdiendo más con el dale, dale. Los chicos nos muestran hasta los 8 o 9 años la necesidad de hablar, de contar, de inventar, recuerdan las cosas que han compartido y así aprenden, imitando, recordando, contando, somos nosotros los que los anulamos, los que le decimos dale, dale, con y sin motivo, los que estamos apurados para morirnos, para que ellos sean grandes, para jubilarnos, para que lleguen las vacaciones.
No sé si esto que me pasa será temporal, y después empezaré otra vez a olvidarme de no apurarme, no se si dejare de observar y volveré a arremeter en las redes sociales a perder un tiempo precioso, a exagerar en lugar de usar, a exponerme buscando una compañía y una contención, que solo obtengo de unos cuatro gatos, tan papanatas como yo, que seguimos llamando por teléfono, mandando correos y buscando darnos la mano que nos saca de los abismos de soledad que supimos conseguir.
Por lo pronto cada vez que digo dale, y me doy cuenta, paro en seco.
Mis nietos me están enseñando siempre, el mayor cuando me ve desbordada me dice LABU, no seas aburrida, tú no eres aburrida, la mediana me enchufa a 220 y siempre tiene un elogio pícaro para levantarme el ánimo y la chiquita basta que me queje por algún dolor y por algún golpe y ella corre y me besa así sea el mismísimo pie y después me pregunta, ta mejor?
 Se puro? Y nunca dice dale, dale.