miércoles, 5 de diciembre de 2018

ARRIBA EL TELÓN


Escribe Kety Mangione
POST. K.M. 05/12/2018

Quizás esta imagen ambigua, de la vieja-joven o la bruja con melena de león, sean la clave de que todo en esta vida es un pura ilusión y solo existe desde el punto de vista que se lo mire y la capacidad que tengamos para ver todas la opciones.
Es lo mismo que cada uno ve en un retrato, el hijo verá a su padre, la madre a su hijo, la mujer a su pareja, el abuelo a su nieto, el amigo a su amigo, el jefe a su empleado, el vecino a su vecino y él se verá a sí mismo, porque solo es padre cuando esta con sus hijos o cuando habla de ellos, y marido, amigo, nieto e hijo en iguales circunstancias. Cuando va por la calle, cuando esta solo, cuando trabaja, cuando se masturba, cuando come en un bar, viaja o maneja, puede ser la vieja, la bruja o la joven con cabeza de león, tan sencillo como eso, y sin embargo nos cuesta toda la vida y para los que lo practican fortunas en terapeutas, entenderlo, digerirlo, masticarlo, asimilarlo.
En nosotros conviven todos y cada uno de los seres que somos, cuando somos y estamos vinculados con otros seres. Pero el que ejerce, el que vive, el que piensa, es un ser individual, único en su maldad, bondad o perversión, en su delirio místico u egoísta, que tiene que acomodar todo ese rompe cabezas a cada vínculo, a cada estado, en cada momento. Que es obligado socialmente a cumplir una serie de mandatos, que por mucho que le esquive el bulto, tiene que cumplir aunque sea en la fase mas austera y despreocupada que es contentarse a sí mismo. Será igual obligado a ser otro, para poder ser él mismo y siempre y cuando logre soportarlo. Porque el problema no es que los otros no te soporten, el problema es tener que hacer un esfuerzo constante de conversión para poder ser vos mismo en determinados minutos del día. Y se desdibuja, uno le dice de si mismo a otro, vos sabés como soy!....para justificar actitudes temerosas, arriesgadas, exabruptos o cualquier cosa que desee justificar, aclarar u ocultar. Nadie sabe como somos, nosotros terminamos por olvidarlo de tanto ponernos y sacarnos el disfraz de turno.
Por eso tenemos un justificativo para casi todo y nos inventamos un pasado, implantamos recuerdos de cosas que no vivimos y borramos las que sí. Machacamos a padres, hijos, hermanos, poniéndoles todo el peso de nuestro fracaso rotundo a reconocernos, miserables, miedosos, esquivos y hacernos cargo de este corto paso por una vida inundada de frases hechas, de lugares comunes y nos aferramos a pertenencias materiales, nos atiborramos de silencios y nos atragantamos de repetir las palabras de otros. Complicado no hacerlo, pero vale la pena contemplar la posibilidad de reconocerlo al menos. Por una vez, probar, experimentar, hurgar en la nariz y ver que sale, sacarle el jugo a eso que tenemos dentro, salir de esa zona insoportable, de esa cárcel que algunos llaman zona de confort y reconocer que somos de manera diferente(como el camaleón, según la ocasión) y que estamos actuando todo el tiempo, que ya hemos incorporado el guión de tal manera que  terminamos por creer  que ya no necesita ensayo.
Y de eso se trata de ensayar, de probar de arriesgar siempre, de entender que el error cometido una y otra vez y mil veces más, es nuestra forma de vida, es nuestra elección y que si no re-escribimos ese guión y ensayamos para salir escena, no habrá terapia, ni padres, ni hijos que nos salven a la hora de justificarnos. Yo elijo las tres cosas para el resto de mi vida, ahora que en el  retrato dejé de ver a mis viejos, para ver a dos personas imperfectas que tuvieron el valor de arriesgar, dejarlo todo, su patria, su bandera, sus costumbres (con todo el peso que eso implica) y darme la vida. Ahora quiero ser las tres cosas, la joven, la vieja, y la bruja con melena de león, porque solo tenemos esta vida de ensayos, y es hora de salir a escena y poner el cartelito de NO HAY MAS LOCALIDADES!

martes, 2 de octubre de 2018

TODO SOBRE MI MADRE (1928-2018)


Escribe Kety Mangione
post. K. M. 02/10/2018


Te fuiste, vos mi última guerrera, y te llevaste con vos mi alma indómita, que solo podía ser autentica con vos, te fuiste reina, como siempre, cuando quisiste, cuando dijiste basta, cuando ya nada era digno, vos tan coqueta, con tus medias negras de raya impecable y tus tacos de infarto, llevando con altura el sobre peso, vos y tus labios rojos como sangre fresca, vos y tus manos de oro, vos y tu perfeccionismo, vos y tu exigencia imposible de satisfacer, vos y tu lengua sin filtro, dándome con un canto en los dientes, matándonos con las palabras, dañandonos con y sin motivo, vos que yo no podía vivir sin vos, que de tan ausente eras presencia constante, despierta o dormida eras la dueña del lugar, vos enamorada de Atilio Marenilli hasta el delirio, vos queriendo tener un hijo varón que te lleve del hombro, como Caludio Lebrino a Perla Santalla, en un mundo de 20 asientos, vos y tu pasión por las mujeres, tus no quiero películas de guerra, y bajen esa música, vos y mis amigas que te amaban, vos hablando de amor y de desilusión, de libertad y de no ser sometidas, vos que tu suegra te dijo allá por 1948 que si no estaba terminada la cómoda no había casamiento, y la cómoda estuvo lista, pero vos no, le dijiste a tu marido, mi papá, ahí tenés la cómoda, acostate con ella, olé tus cojones, vos tan arisca, tan parca, tan dura, vos que convertías cualquier trapo en ropa fina y cualquier alimento en un manjar, vos y tu mano larga, tu imposibilidad de ser feliz, tu mente brillante, tu memoria lapidaría, vos y yo siempre peleando, siempre dandónos golpes bajos, vos y yo nuestras peleas siempre a diez rounds y nunca tirar la toalla, vos con tu hija mayor , mi hermana, en aquella foto en 1953 con una cintura de 55 cm y un pelo de artista, vos y tu depresión, las anfetas allá por los setenta, querías ser como Beatriz Taibo para que Atilio se enamore de vos.
Vos toda presencia, toda contundencia, tozuda, caprichosa, carismática, vos negándolo todo, con tu autoestima por las nubes, vos y yo peleando, discutiendo, siempre peleando siempre discutiendo, y yo siempre pendiente de vos, vos mi último bastión, estos últimos 16 años, fuimos como los amantes despechados, yo con la culpa de dejarte, vos sin perdonarme que te deje, y así fuimos nuestro cable a tierra, con vos siempre pude ser yo y vos siempre fuiste vos, yo te decía de frente lo mismo que decía de vos cuando no estabas, nuestras palabras eran cuchillos afilados, las dos sabíamos donde golpear, y eso es juego limpio, las dos sabíamos cuando parar y las dos sabíamos como seguir, vos una reina que vaya a saber porque entregaste tu corona, vos tan coqueta, tan elegante, tan prolija, entregaste tu traje y dejaste que te vistan y te desvistan, bajaste los brazos y dejaste que manejen tu reino, vos que pensaste que la cabeza siempre le ganaría al corazón, vos que dejaste que te vieran vencida, desnuda, desvalida, vos que ni aún así entregabas las armas, vos que nunca me sacabas la bandera blanca, vos que pedías retruco y yo que decía quiero.
Vos al lado de la radio escuchando a los Perez Garcia, vos llevándonos al cine el día de damas a ver tres pelis de Lolita Torres, con sanguches de salame, galletitas surtidas y botellas de granadina, vos almidonando los guardapolvos blancos como nubes, vos haciendo las tortas de cumpleaños de todo el barrio, vos y tus manos de oro bordando como un ángel, impiadosa, lapidaría, egoísta, soñadora, vos eclipsando todo espacio, perspicaz, intuitiva, vos leyendo el pensamiento, vos llevándome a la abortera del barrio cuando un pajarito te contó mi secreto, vos disimulando cuando iba los domingos a comer llena de moretones, vos diciendo el casado casa quiere, vos preguntándome que es un orgasmo, vos contándome tus miedos, tus necesidades, tus historias con ese primer amor que no te dejaron tener, vos y tus sueños, hasta el final, querías aprender a manejar, querías un celular, querías una computadora, vos y tu abandono final, la cabeza tan lucida te jugo una mala pasada.
Vos y tus preguntas impertinentes, tus, solo dije media palabra, vos y tus elogios, tu mente brillante, tu convicción ante todas las cosas (quién pudiera) tan entregada como manipuladora, generosa a pesar de todo, aunque astuta para esperar algo a cambio, vos mamá, vos mi mundo, mi ejemplo de todo lo que no quiero, pero mi referencia de todo lo que quiero, vos que ahora sé que fuiste el amor de mi vida, que nos enfrentamos de igual a igual, que mis ojos siempre vieron por los tuyos, y que mi vida ha tenido sentido siendo tu hija, vos que mis amigas adoran, y mis novios y mis amantes, todos, porque todo pasaba por vos, todo pasaba en tu casa, vos que le decías a mis hombres, vos estas más gordo, a vos se te esta cayendo el pelo, vos que me decías estas más gorda, vos que me decías que siempre estaba linda, y siempre peleando, siempre discutiendo, vos y yo perdiendo tanto tiempo en contiendas estériles, porque ninguna de las dos cambiaría, vos y yo tan distintas, tan iguales. Mi reina, eso fuiste para mí, y mi enojo fue porque entregaste tu corona y dejaste que manejaran tu reino a cambio de unas cuantas monedas de vida.
Te fuiste, vos mi última guerrera, con la cuál podía confrontar de igual a igual, sin miedo a que eso nos separe, sin escatimar en sinceridad, las dos a pelo, sin red, las dos parcas para buscar ayuda terapéutica, nos matamos y nos dimos respiración boca a boca.
Vos que aunque hayas resignado tu trono y tu corona, te mantuviste reina, hasta el último suspiro y yo que sigo acá tomando coraje y viendo con quién voy a volver a ser tan autentica como lo fui con vos, amor de mi vida.

martes, 12 de junio de 2018

Recuerdo que late.


Escribe Kety Mangione
Post. K.M. 12/06/2018


Sin razón alguna o sí, quién sabe, un recuerdo me atraviesa, aislado, solitario, se instala, lo huelo, lo siento, estoy cruzando Córdoba en la esquina de Callao, la gente sale del subte, yo sigo por Córdoba voy para para el lado de Santa Fé, voy fumando, paso por un montón de kioscos y por una verdulería nueva que tiene todas la fruta y  la verdura formando figuras coloridas, hay también una boutique de ropa y zapatos de mujer, miro los zapatos, son lindos, pienso, este local va a durar poco, sigo caminando, no sé  de dónde vengo , en el recuerdo no me acuerdo, en la esquina de Marcelo T hay un negocio de ropa de hombre, no sé el nombre, ahí le compre la última campera que mi papá uso hasta el día que murió, era marrón de corderoy  tenía un cuello de pana verde, la tela era espigada igual que la boina que mi papá usaba, le gusto mucho esa campera, no se la sacaba nunca y mi mamá se enojaba porque se sentaba con la boina y la campera puesta a la mesa, cuando mi papá se murió  mi mamá la regalo.
Entro en un bar de Marcelo T, en una esquina chanfleada, pido un café con crema, espero, cuando él llega levanto la vista y extiendo la mano con la palma hacia arriba, él apoya su palma en la mía, la siento, me estremezco, sudor con sudor, calor con frio,  en la boca, en el recuerdo,  se me antoja un helado con un trozo de torta caliente de chocolate, un bizcochuelo en realidad, como los que hacia mi mamá los domingos a la tarde, marmolado, esponjoso, mis hijos devorando hasta las migas, ante la desolada mirada de mi madre viendo que no dejaban nada para el mate.  Su mano apretando la mía, no puedo desprenderme del recuerdo afable,  de la sensación cálida, no puedo no ser consciente  de la fuerza del contacto, la contención, la sincronización de venas, tendones y terminaciones  nerviosas que se comunican, que se despiertan, siento en la boca el gusto a café mezclado con  el suave sabor de la  crema .
Es un instante, un segundo, la mano de él se separa de la mía, me da un beso en la boca
su saliva, mi café, ese gusto familiar, pero el recuerdo vuelve a las manos, se queda ahí, enganchado y claro ya no puedo seguir escribiendo, porque mi mano tiembla y porque es imposible escribir  con la palma hacia arriba y el recuerdo latiendo.

sábado, 12 de mayo de 2018

EL CONVERTIDO




EL CONVERTIDO.
Por :  Kety Mangione
post. K.M. 12/05/2018

Mírame, mírame ahora, mírame, antes que me convierta en humo, en ceniza, en agua bendita, en sol opaco, en lluvia sucia, en niebla densa, en camino sinuoso, en mala hierba, en mar abierto, en casa sin techo, en habitación vacía, en sendero oculto, en bosque de flores secas, en arena negra, en arrabal, en pasaje estrecho, en horizonte incierto, en teléfono mudo, en silla de ruedas, en mesa de fórmica, en cajón de herramientas, en luz apagada, en porche de pueblo, en campo sembrado, en café molido, en pesadilla, en goma pinchada, en pizza margarita, en tu propia sonrisa, en la vereda de enfrente, en portalápices de lata, en octavo piso, en cuneta, en césped artificial, en cocina eléctrica, en el suplemento de los jueves, en mentira piadosa, en número impar, en gafas de sol, en transfusión, en gata peluda, en hoja de ortiga, en hormiga voladora, en sueño imposible, en cama doble, en aplique de pared, en ensalada rusa, en plato playo, en tenedor de postre, en pescado rabioso, en pan para hoy, en cuchillo de palo, en hasta la manija, en mequetefre, en mamarracho, en colifato,  en la gran siete, en la madre que lo parió, en ciento volando, en afuera de palo, en añudo que lo fajen, en profeta en su tierra, en termo de litro, en bandeja de acero, en mantel descartable, en jeringa, en sonda gástrica, en palito de helado, en salsa cuatro quesos, en tapa de empanada, en el auto de papá, en chango de super, en estantería, en precio justo, en satisfacción, en devolución, en infarto, en perro flauta, en delantero, en número puesto, en cucurucho, en frutilla del postre, en chupate esta mandarina, en yerba mate, en cáscara de naranja, en pelota de trapo, en el año del arquero, en primavera-verano, en colchón de resortes.
Ups, ya no me mirés, tardaste mucho,   estoy convertido.

miércoles, 11 de abril de 2018

PEQUEÑOS GOLPES DE SUERTE



Escribe: Kety Mangione
post: K.M. 11/04/2018



Había escuchado a sus compañeros parlotear en el recreo, en el medio de susurros y carcajadas impertinentes, con esa potencia desenfrenada que solo se puede congregar en un patio de añosas baldosas y paredes siempre descacaradas. Cuando llego a su casa aquella tarde quejumbrosa de fines de marzo, donde la meteorología es caótica y  traiciona con oleadas de piel de gallina y copioso sudor, decidió poner en marcha su despertar sexual.
Sacó del congelador un gran trozo de carne, no era hígado, pero serviría igual. Estaba envasado al  vacío, su madre era una maniática y todo estaba clasificado de tal modo, que en lugar de un congelador parecía un depósito del INCUCAI ,  ya vería la forma de justificar la falta de esta pieza.
El cuchillo elegido, un tramontina nuevo, con el mango de madera todavía acerado y brillante se escabulló de sus manos cuando intentaba abrir el plástico, adherido como una segunda piel.

Y así fue que perdió el ojo derecho a los once años,  su deseo,  y  la curiosidad por  masturbarse.

Años después, se adentró en el  mundillo de las drogas livianas con una pandilla del barrio que solo lo tenía en cuenta porque el aportaba el dinero para comprar los porros.

 Perdió el dedo meñique, cuando una bolsita de hierba se quedo atascada en un viejo escritorio con pequeñas puertas levadizas que al cerrarse de golpe ejercían de guillotinas.

Y así fue que dejó las drogas con 17 años y su deseo de incursionar en cualquier otro vicio.

Como no era popular con las mujeres, sin un ojo y sin un dedo, la cosa se complicaba, tomo la decisión de fortalecer  y muscular su cuerpo.
Una pesa cayó sobre su pié izquierdo y le fracturó el talón en mil pedazos. Después de la operación y la rehabilitación, quedo rengo
.
Y así fue como a los 19 años dejo de practicar cualquier tipo de deporte.

Como tenía mucho tiempo libre, le faltaba un ojo,  un dedo, estaba rengo y no tenía ninguna posibilidad con las mujeres, dedico su vida a estudiar y se convirtió en una bestia de la tecnología y en un experto economista.
Pronto ascendió en la esfera social, siendo las empresas más importantes del país las que lo convocaban como asesor y los países de todo el mundo lo requerían para dar conferencias en Congresos multitudinarios.
Ahora sí era blanco de la mirada de las mujeres.

Se casó, tuvo dos hijos, una casa grandiosa en las afueras.
Su mujer que no lo amaba, despilfarraba dinero a manos llenas y ostentaba patéticamente un estatus del que carecía por derecho, insípida y lastimosa, se contentaba con dinero para completar una vida herrumbrosa y en decadencia.
Sus hijos, entes abstractos que desconocían cualquier forma de vida que no fuese el capricho y la comodidad, adolescentes vacios y lastimosos, no expresaban ningún sentimiento noble para con su padre, lo consideraban un hombrecito oscuro e impresentable, con demasiados defectos físicos y lo trataban con distancia y desapego.

Un lunes de fines de Marzo lo convocaron para dar una conferencia, había varios oradores, todos muy interesados en conocerlo, ya que su fama y prestigio habían trascendido todas las fronteras. Cuando se dirigía hacia allí, al salir del estacionamiento vio como un trozo de mampostería se le venía encima, trato de pararla con la mano derecha, perdió el equilibrio y dos dedos

Al mismo tiempo una de las oradoras se preparaba para ir a la conferencia, una mujer de una belleza hiriente , angelada como una puesta de sol, tan avasallante que desordenaba las ideas y provocaba sensaciones caóticas, incertidumbre y contradicción en quién posara sus ojos en ella, sin embargo era ciega, a los once años había confundido el formol por colirio, a los catorce se había quedado dormida con un cigarrillo encendido y se había quemado un brazo y parte del hombro y hoy mientras pasaba por la puerta de un  estacionamiento,  un hombre con una mano ensangrentada cayó sobre ella dejándola inconsciente.
Fueron llevados juntos en la misma ambulancia.

Mientras esperaban a ser atendidos, se enamoraron locamente, el de la belleza de su rostro, del perfume  de  atardecer que emanaba de su cuerpo, de su sonrisa desordenada y sus dientes blancos y desparejos.
Ella de su inteligencia, su sentido del humor, su forma de entretenerla , de hablarle sin tener en cuenta su ceguera, sin describir.
Se fueron juntos, se amaron siempre, se lamieron las heridas, cogieron como conejos, fumaron hasta el delirio y salieron a correr todas las tardes.


jueves, 22 de marzo de 2018

YO SOY TU AMIGO FIEL

Gracias Mario Pergolini.
Ecribe Kety Mangione
post. K.M. 22/03/2018

(al final tienen un enlace para escuchar el cuento)

Había una vez, así empiezan todos los cuentos. El mio también. Y no fue un cuento de hadas.
Podría quizás haber sido, porque en definitiva las chicas(futuras princesas) lo único que quieren es un príncipe, que las bese aunque estén muertas, que se case con ellas aún sin haberlas besado nunca
 e incluso sin conocerlo de nada, las princesas son buenas y solo quieren casarse, tener hijos y que su príncipe las rescate, una y otra vez en sus poderosos brazos. Bueno no, a esta chica-vieja que se resiste con uñas y dientes a soltar a su adolescente alma , le toco ser bruja, le toco treparse a los árboles, lastimarse las rodillas, llenarse el pelo con chicles y abrojos, caerse en las zanjas llenas de
barro, revolear maderas con clavos a las piernas de sus amigas y ser la otra, la malvada que encantaba a sus amantes con artilugios y conjuros.
Le toco ser boca sucia, atrevida, descarada, temeraria, ocurrente, mentirosa, histriónica, kamicaze, mandona, nunca histérica, desprolija e insistente.
La chica quería ser abogada, quería ser actriz, quería ser directora de teatro, quería ser escritora, pero lo que más quería era ser madre.
Entonces fue Madre-niña, y después fue casi abogada de tanto ejercer, fue actriz, fue directora de teatro, y fue y es por sobre todas las cosas escritora. Y soy y seré una luchadora de la vida.
Durante los últimos 30 años de mi vida, hubo alguien con quién me identifique y sentí que era mi referente, pase por el amor incondicional, la obsecuencia a la hora de consumir todo lo que hacía y defenderlo a capa y espada, mis hijos crecieron escuchando su voz, dándonos los Buenos días Buenos Aires, cada mañana, y nos estaqueamos ante el televisor a ver CQC.  Mi hermana siempre dice que tenemos el mismo vozarrón y la misma risa cínica. Durante todos estos años lejos de mi país, fue y es mi cable a tierra, mi punto de coincidencia, hoy ya puedo discernir sin dejar de quererlo,
puedo reconocerlo a veces tan pesimista y amargo, como me siento yo muchas días, pero sigue poniendo en su voz muchos de mis pensamientos, compartimos la pasión por Boca y el amor incondicional por los hijos.
A esta bruja, todo le costo 2 escobas y media, pero esta bruja nunca se rinde, y escribe aunque nadie lea, y manda postales aunque sea la única que las manda, e imprime fotos y las manda por correo, y le cuenta historias a los nietos, que ya uno de ellos no cree porque no están en google. Pero esta
bruja insiste, porque cree que para tener momentos de felicidad hay que trabajar mucho, hay que fabricarlos, hay que hacerlos a medida, y sobre todo hay que perseverar, hay que creer en los referentes, hay que jugarse a que te caguen a trompadas y te cercenen la esperanza.
Pero nada de eso, le va a quitar a esta bruja que nunca quiso ser princesa, el placer de escuchar sus palabras escritas en boca de lo más parecido a un príncipe que una bruja pueda soñar.

https://radiocut.fm/audiocut/kety-mangione/

jueves, 11 de enero de 2018

CARAS Y CARETAS


Escribe: Kety Mangione
Post: K.M. 11/01/2018

Ser o no ser, esa es la cuestión.
Y en esa estamos los medio pelo, bien alimentados del mundo occidental inclinados a la derecha como la torre de Pisa, que a los falsos religiosos se les confunde con la de Babel y a los pobres de derecha con un verdadera torre De pizzas.
Resulta  un poco alienante que la misma gente que no soporta la violencia, las películas de terror o ciencia ficción, que por ser intolerante ya lo son  tanto a la lactosa como al azúcar moreno (no al grupo) ó quizás a ellas también, porque con toda esta mezcla absurda de debates políticos, sociales y de género, estamos cayendo en picado en un pozo sin fondo, aplastados, ignorados, aburridos y sin humor.
Hemos atravesado la débil línea de la coherencia y el sentido común, con una doble moral y un doble discurso permanente.
Es obvio que todo el río de palabras que uno pueda escribir es absolutamente irrelevante, porque como no me canso de repetir, cada uno se ha convencido de su verdad y habita en ella, reforzándola con más ignorancia y consumiendo todo tipo de información dirigida y personalizada, que solo aporta más intolerancia y más ignorancia.
De tanto repetir en los mantras de las redes sociales que el  pasado no existe, nos hemos convertido en eso, en personas sin espejo, sin pasado, parece que nadie recuerda nada y en cuánto nos adentramos en esos terrenos, con amigos, con familiares, con conocidos, la frase más escuchada será, que no fue así, o que de eso no nos acordamos, o la tan usada por los políticos de turno, (especialmente de derecha) mirar hacia adelante y no remover las historias del pasado, salvo para mencionar los errores cometidos por las administraciones anteriores.
Lo más coherente que he  escuchado en todo este desquicio de denuncias por abuso y acoso de todos aquellos que tienen donde y como hacerlo, claro, fue el discurso en los Globos de Oro de Oprah Winfrey, donde nombraba a todas las mujeres reales, como yo , que fueron abusadas, acosadas, golpeadas, ninguneadas, sometidas y no hemos tenido nunca la oportunidad de denunciar, no hemos sido contenidas ni ayudadas ni por nuestras propias familias, las que hemos callado porque teníamos que darle de comer a nuestros hijos o las que como yo acudimos a nuestras madres, (golpeadas, embarazadas)  y ellas nos dijeron que teníamos que volver con nuestros maridos y que no le digamos nada a nadie porque era vergonzoso.
No dejo de sonreír cuando los veo arrancándose las vestiduras por los dichos de Cacho Castaña, olvidando las inagotables veces que nos hemos reído a carcajadas con chistes de ese tenor, o con los dichos de Moria Casan, que se enorgullecía de hacer con Susana Gimenez y Adriana Aguirre casting de sábanas, eso estaba bien? O contar que les ponían un departamento a cambio de sexo, o sacar a la luz infidelidades, pero por sobre todo los chistes de la época, las canciones, el tango, lo que se hablaba en cada casa, de verdad hemos perdido la memoria?
No justifico a Cacho castaña, pero me parece más patético  y retrógrado cuando habla en “serio” y  dice que los valores están trastocados porque nos ocupamos más de la muerte de Maldonado (que según el  no es nadie)  que de los 50 muertos en Once, o que tiene que volver el servicio militar, el pelo corto y prolijo, o que fue un boludo por no casarse con Susana y ahora estaría parado!! Aunque no feliz,  eso me da miedo, pero entiendo también que nadie de la edad de Cacho reaccione ante esto porque es una generación envenenada de odio que piensa como él, y me da mucho pero mucho miedo que se cuestione más un chiste de mal gusto , que a un fascista resentido.
Yo recuerdo haber contado chistes de violadores, haciendo parodias en los 80, porque había un violador llamado el hombre gato, apodado así porque  trepaba por los balcones de los edificios,  y además de robar, en muchos casos violaba a sus víctimas, y yo decía que le dejaba regueros de bofe para que llegue hasta mi casa!! Y que así y todo no venia a violarme!! era normal, nadie lo iba a tomar como una ofensa, los chistes surgen de las discapacidades, de las carencias, de las enfermedades, de los presos, de las guerras, de los negros, los blancos, los judíos , los gallegos, las prostitutas, los maricones o lesbianas.  Ahora no esta bien no? pero lo que no está bien no es el chiste, lo que no está bien es la realidad. Y los chistes los seguimos contando, como no somos nadie, no saldrá a la luz y nadie nos tildará de violentos o acosadores, podemos seguir con el doble discurso muy tranquilamente.
La lucha contra la discriminación, contra la violencia de género, contra la desigualdad, pasa por otro lado, la misma gente que no quiere que un inmigrante estudie o tenga acceso a la salud, no puede hablar de acoso y de igualdad, no puede marchar por los derechos de nadie, y eso es lo que está pasando.
La misma gente que tuvo la oportunidad de ayudar a alguien acosado, adicto, enfermo y no lo hizo, que ahora no joda, hablando de los casos de gente conocida. Que mire el espejo de su entorno.
Cuando crucificamos a alguien como Cordera, por decir cosas que todos hemos escuchado en nuestros grupos de pertenencia, y celebramos que le hagan una zancadilla, no hacemos más que mostrar nuestra miseria, nuestra propia incapacidad, y es tan terrible que lo diga él, terrible terrible, como que lo diga un amigo tuyo o tu hijo, o tu hermana! Nos cansamos de escuchar, - y que querés las pendejas  los buscan, se le meten en el motor home, van casi en bolas  y después se quejan!  Cuántas mil, dos mil veces?
Y el Bambino si puede estar en los medios? Si puede seguir haciendo chistes y tirando frases?  Claro él sí porque Candelmo le hizo una cama y porque el pibe igual era puto. Uy se me escapó quise decir que tenia preferencias sexuales por gente del mismo sexo.
Solo porque tenemos la maldita suerte de ser anónimos y creer que somos alguien dando nuestra opinión en 140 caracteres o 280. Después seguimos mirando Tinelli y su circo de bajeza femenina, películas de Woddy porque nos cae bien y escuchamos las canciones del rey del Pop. Porque?  Y porque nos queda lejos y porque esos crímenes de genero no nos importan, y además no le podemos infringir el mismo daño, que a Cacho o a Cordera, y no es que hayan estado bien en sus dichos, pero repito, solo es porque salió a la luz, solo es porque son conocidos, del mismo modo que las mujeres como yo o los hombres del montón, no tenemos donde contar cosas como las que contó Vicky Buccino por ejemplo, porque si yo cuento que el Señor G.G de la empresa G:G: y asociados en 1981 me alcanzo a mi casa y empezó a pajearse a nadie le va a importar una mierda, y si digo que igual tuve que seguir trabajando hasta conseguir otra cosa, no faltarán los estúpidos comentarios de que te hubieses ido o lo hubieses denunciado, pero hoy  muchas  de las personas que conozco me dirían que hago mal en contar esas cosas y en sacar a relucir algo después de 40 años.
Ser realista, tener buena memoria, haber sido víctima de violencia y haber sobrevivido, gracias al sentido del humor y a la fuerza de voluntad, te da un pluss que quizás muchos no entiendan. Para todo lo demás existe hablemos sin saber que es gratis y destrocemos al mediático de turno,  eso sí por bocón no por facho y que pase el que siga.
Creo que llegados a este punto de locura e intolerancia, de no distinguir entre el coqueteo y el acoso, entre la galantería o el piropo y la grosería, la broma de doble sentido y el hecho consumado, nos vamos a hundir en un lodal de impostura, cuidándonos de todo lo que decimos y como lo hacemos, y borrando de nuestra memoria todo recuerdo social o personal.
Porque si Vicky tuvo que hacer terapia durante años por lo que le hizo Cacho (que si es cierto es espantoso) el resto de mujeres que no somos nadie y que tenemos entre 45 y 80 años, y que hemos sido apoyadas en los colectivos, hemos visto hombres masturbarse en el tren o el el último asiento del bondi, que nos han seguido por la calle hombres con la poronga en la mano durante cuadras, que un familiar o un vecino nos ha manoseado o algún jefe o encargado nos ha perseguido y si no hemos cedido hemos sido víctimas de todo tipo de desprecios y ninguneos, las que hemos tenido un amante y siempre hemos sido consideradas las putas, las busconas, las rompe hogares, las que hemos sido acosadas por el policía de turno que estaba en la esquina de los colegios, y que en la mayoría de los casos no hemos tenido ni tiempo ni dinero para hacer terapia que tenemos que hacer? Esperamos a que uno  de esos tipos sea conocido, meta la pata en algo y salimos a contarlo?
Porque sepan una cosa, si hoy todas las mujeres anónimas decidiéramos denunciar a nuestros Victimarios, hombres comunes, padres de familia, pequeños empresarios y comerciantes, al mundo le importaría un carajo y a todos los que tengan un vinculo con alguna de las dos partes les parecería ABERRANTE!

Si no hagan la prueba. Pueden a denunciar , incluso es esta página.